Las
religiones del amor son también las religiones del odio. Los fieles siempre
justfican, exorcizan y racionalizan esta hostilidad; sin embargo, es evidente: la historia
de "las religiones del amor" (el ejemplo principal es el
Cristianismo) es sanguinaria. En el nombre del "amor" se cometen los
crímenes más crueles que el hombre haya podido imaginar jamás. A propósito, una
nota de Freud:
Una religión, aunque se llame la
religión del amor, no puede dejar de ser dura y sin amor hacia quienes no
pertenecen a ella. En el fondo, cada religión es de amor por todos aquellos a
quienes abraza, y está pronta a la crueldad y la intolerancia hacia quienes no
son sus miembros
Freud, S. Psicología de las masas y análisis del yo (AE XVIII: 94)
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